¿Imagináis el titular? La foto utilizada en esta entrada era de una noticia de 2016 que anunciaba la apertura de la primera tienda atendida por “el primer robot fabricado en serie que es capaz de comunicarse e interpretar emociones humanas“. ¿sería replicable en un Centro de Servicios Sociales? Probablemente contestaríamos con un inmediato NO, pero ¿y si situásemos ese Centro en Japón, donde la sociedad está mucho más tecnologizada? (el año pasado un tipo de 31 años se casó con un robot  en China “al no encontrar una esposa humana”). Igual ya nos extrañaría menos.

Debe ser que mi generación leyó en exceso a Isaac Asimov, pero recuerdo que la sustitución de personas por robots era una cuestión que en mi infancia planeaba sobre nuestras cabezas,  en una época en la que los conflictos derivados de la reconversión industrial en España (astilleros, altos hornos, etc.) dominaban los telediarios y mantenían la llama de la duda ya planteada desde la revolución industrial del siglo XVIII.

La sola idea de que los y las trabajadoras sociales puedan ser sustituidas por robots, probablemente hoy por hoy sería rechazada de plano por la ciudadanía, y por supuesto, cualquiera que lea este blog, pero también recuerdo (me encanta el ajedrez) que en mi infancia apostaríamos a muerte por la supremacía humana en el juego… hasta que Kasparov cayó en el 97  frente a una computadora -Deep Blue- a la que cualquier smartphone operativo, hoy día, superaría por goleada.

Por ello, os invito a leer un interesante estudio (2013) llamado “The future os employment: how susceptible are jobs to computerisation”, acerca de la probabilidad de las profesiones actuales de ser sustituidas por máquinas. En las tablas, para nuestra tranquilidad, indicar  que el sector denominado “Community Service” es señalado entre los que tienen escasa probabilidad de esa temible sustitución. Sin embargo, no es para relajarse: por ejemplo, en el campo sanitario el uso de la robótica ya es cotidiano, como puede ser en la cirugía (a fin de cuentas, a un robot no le tiembla el pulso). ¿Algún/a cirujano/a hubiera pensado en ello hace 20 años? Probablemente no: se hubiera espantado.  ¿Será entonces cuestión de años ver el titular hecho realidad?

Al margen de las elucubraciones que podamos hacer, pero quisiera hacer un par de reflexiones al respecto.

Imagen de https://www.eldiario.es/tecnologia/Abre-Japon-atendida-exclusivamente-Pepper_0_498000229.html

Basándome en el estudio, a mi modo de entender, el hecho de que una determinada profesión o sector pueda ser sustituido por robots, depende de dos grandes variables:

1.- La rentabilidad económica de la tarea o sector en particular. Lo cual movería la inversión necesaria hacia ello. Nuestro sector, como bien sabemos, aún no ha sido analizado en profundidad desde el punto de vista de la rentabilidad, pero quienes trabajamos dentro, sabemos que los servicios de cuidados personales están experimentando un interés creciente para el enriquecimiento económico: el auge de grandes empresas en el campo sociosanitario da fe de ello.

2.- El nivel de refinamiento de las pautas requeridas para el ejercicio profesional. Es la reflexión que me parece más interesante. Debe prestarse especial atención a aquellas técnicas y tareas que nos hacen ser realmente profesionales de referencia para la ciudadanía, o lo que viene a ser el acompañamiento. Tanto en habilidades (empatía, escucha activa, etc), como en técnicas (visita a domicilio, por ejemplo), en intervención social a multinivel (familiar, grupal, comunitario) y en actitud: el trabajo a demanda es, por definición, más fácilmente robotizable, ya que lo proactivo (si bien el la tecnología predictiva avanza por días) requerirá de más tiempo.

En conclusión: yo no me atrevería a negar la mayor, sinceramente, al menos en la totalidad de tareas que hacemos a día de hoy en cada uno  de nuestros Centros de Servicios Sociales. Creo que hay muchas que podría hacer un robot perfectamente (por ejemplo, recoger la solicitud de cualquier prestación en una llamada grabada a través de un operador robotizado, como ya se hace en evaluaciones de calidad, o compañías telefónicas).  La ciudadanía decidirá y el tiempo lo dirá, pero lo que sí tengo claro es que tenemos que mejorar en la calidad y en la calidez de lo que hacemos. No por sobrevivir ante el rival tecnológico, sino por demostrar nuestra gran valía profesional.

Ánimo

Nacho

Nota musical: antes se pensaba que el arte era un terreno exclusivo para humanos. Os dejo con música creada por Inteligencia Artificial. En este caso, al estilo de una sonata de Mozart. Imperceptible la diferencia (dicho por grandes expertos). Ahí lo dejo.

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PRIMER CENTRO DE SERVICIOS SOCIALES ATENDIDO POR ROBOTS
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6 thoughts on “PRIMER CENTRO DE SERVICIOS SOCIALES ATENDIDO POR ROBOTS

  • Pingback: ¿HAY VIDA MÁS ALLÁ DE LOS SERVICIOS SOCIALES? - Pasión por el trabajo social

  • 17/07/2018 a las 12:20
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    En relación con lo que comenta el usuario anónimo anterior, el eso dependerá de que se nos permita hacer trabajo social en los centros de servicios sociales,y cesen la tendencia a la. mera gestión de prestaciones, en menos tiempo. Una intervención de calidad, requiere tiempo para la constr uccion del vinculo. Un abrazo

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  • 17/07/2018 a las 09:48
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    Hola Nacho!!
    Como siempre leo.con interés tu blog.
    Gracias por compartir tus reflexiones , que desde mi punto de vista no son nada desdeñables.
    He de ser sincera. Nunca hubiese podido pensar que una intervención de un/a trabajador /a social pudiese ser sustituida por un robot , sobre todo porque en mi trabajo día a día pienso en la calidad y también en la calidez y me cuesta trabajo imaginar que un robot pueda dar la misma calidez que un ser humano.
    En fin, todo se andará e iremos viendo, pero quiero recalcar que me ha parecido interesante la reflexión.
    Gracias.
    Por cierto, gracias también por tus aportaciones musicales, en este caso creada por inteligencia emocional……¡¡¡si.Mozart levantará la cabeza……seguro que le gustaría. …!!!

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    • 20/07/2018 a las 09:13
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      Muchas gracias por tu comentario y por compartir también tus reflexiones. Efectivamente. Podemos debatir mucho, pero creo que la apuesta es por “automatizar” lo automatizable, y humanizar el Trabajo Social. Valdrá la pena.

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  • 17/07/2018 a las 09:36
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    Al hablar de robots pensamos en autómatas, lo cual hace extraño pensar en un centro atendido de esa manera. Pero creo que no está lejos la desaparición física de la mayoría de centros, sustituidos por programas informáticos a los que los ciudadanos accederán desde sus domicilios y que usarán para acceder a las prestaciones del sistema. Anticipo una fuerte reconversion en nuestro sector con una drástica reducción de puestos de trabajo en muchos de sus niveles. Es el futuro más coherente con la actual definición y desempeño de esto que llamamos servicios sociales. Un abrazo , Nacho.

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    • 20/07/2018 a las 09:19
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      Fíjate, no creo yo que a largo plazo eso se haga realidad. Lo que sí creo es que automatizar lo posible (lo mecánico) nos ayudaría a hacer un buen trabajo social. También hay un reto importante en el terreno del acompañamiento, esa es labor que difícilmente podría hacer una máquina, y donde los y las que estamos en Servicios Sociales tenemos que poner el peso, no tanto en la valoración o el control de las prestaciones, sino en el trato humano. A veces a nosotros/as también nos cuesta dejar esa cuota de tarea, aunque echemos las culpas a nuestras instituciones, como si fuesen entes ajenos a lo humano. Por otro lado, es necesario eliminar en la medida de lo posible todo lo que al final el vecino(a percibe como arbitrario (“tengo la buena TS” en las ayudas), estandarizar criterios, procesos y la evaluación de los mismos. Gracias por compartir. un abrazo

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