No hay congreso o reunión profesional del sector en el que no salga el debate o inquietud acerca de qué cambios necesitan los Servicios Sociales y la atención social: parecería que nos encontramos en un punto de inflexión que, a su vez, provoca una tensión y reflexión colectiva, a nivel social, profesional e institucional en cada municipio o comunidad autónoma.

¿Y por qué justo en este momento, el debate? Al menos yo tengo mis teorías:

1.- Existen dudas sobre la sostenibilidad del Sistema de Bienestar: tras bastantes años de crisis económica (con ligeros brotes verdes actuales -lo digo con cautelas-, dependiendo de qué se mire y desde dónde) continúa un debate abierto sobre si el Sistema de Bienestar puede mantenerse y dentro de él, los Servicios Sociales.

2.- El boom de las prestaciones se ha acabado: el desarrollismo sin freno que hasta hace bien poco multiplicó servicios (como el de Ayuda a Domicilio, por ejemplo) ha llegado a su fin, o al menos las curvas de crecimiento se han estabilizado.

3.- El impulso desarrollista de las prestaciones ha dado paso a la necesidad de cambiar el modelo que las regula: al igual que las prestaciones como la ayuda a domicilio –la estrella de los Servicios Sociales- ha cambiado en cuanto a su estatus jurídico (gracias a la mal-llamada Ley de Dependencia) ahora toca el turno a las prestaciones económicas. Fruto de ello es que el debate sobre la Renta Básica va conquistando terreno.

4.- Se ha experimentado un cambio en la actitud de la ciudadanía. Las personas ya no se someten al ejercicio de pedir ayudas: reclaman derechos. Hay un cambio en la concepción de los Servicios Sociales y en general de lo público, que exige transparencia y garantías.

5.- El debate de la universalidad de los Servicios Sociales aún no se ha resuelto, y continúa existiendo un volumen importante de personas que no acceden por razones de exclusión informativa, legal e incluso administrativa: es necesario dar un paso por la universalidad de unos Servicios Sociales volcados con todas las personas que residen en este país, sea cual sea su situación.

6.- Las instituciones sociales, sus profesionales, y las metodologías de atención social nos estamos quedando obsoletas/os ante los cambios descritos en las 5 circunstancias anteriores: necesitamos hacernos una revisión a fondo.

La pregunta es… ¿sabremos proponer e impulsar las medidas adecuadas?. Seguro que sí: hay mucha energía en ello. Pero creo que no podemos esperar a corto ni medio plazo una refundación de los Servicios Sociales de manera general debido a que sería necesario un acuerdo multidimensional: desde lo institucional (estatal, autonómico y local),  político, estructural, profesional y, cómo no, ciudadano. 

Sin embargo, hay mucho por hacer y mejorar en ese viaje a Itaca: lo importante es el camino y lo que aprendemos mientras lo recorremos.

Estoy convencido de ello.

Nacho

Os dejo con una melodía preciosa de una película preciosa. Hace tiempo fui a verla con un grupo que llevaba en el Centro…

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INFLEXIÓN EN LOS SERVICIOS SOCIALES

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