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Buenas, hoy abriré otro debate, en el que no tomaré partido hasta el final: la libre elección de profesional , también, en Servicios Sociales. 


Hace ya 4 años que la Comunidad de Madrid ya aprobó por ley la libre elección de profesional sanitario en todo el territorio autonómico. El preámbulo de esta ley comienza con esta frase: “La Libertad es el valor esencial y el principio organizador de toda sociedad avanzada” y después, añade: “Para facilitar esta elección, la administración: pone a su disposición los resultados de la encuesta de satisfacción realizada cada año en hospitales […], indicadores de procesos y de resultados en hospitalización” (este punto aún no está habilitados).

En una rueda de prensa ofrecida por la propia CM en noviembre pasado, se dan datos de los que rescato 3 que me interesan  >>VER declaraciones:

1.- Se han realizado 627.196 cambios de médico, de los que el 80% fueron a otro médico del mismo centro, y el 20% a otro centro: dado que en la Comunidad de Madrid vivimos casi 6,6 millones de personas, podemos decir tranquilamente que 10 de cada 100 madrileños/as cambiaron de profesional, y, de ellos/as, 2 eligieron uno que no era del centro que en un principio le correspondía. En este cómputo estamos excluyendo a los menores de 16, que tienen pediatra, así que el porcentaje de cambios es aún mayor.
2.- La razón fundamental esgrimida para el cambio fue la lista de espera. 
3.- Están satisfechos con la medida de la libre elección un 87% de los ciudadanos encuestados. 

¿Y EN SERVICIOS SOCIALES, QUÉ?

      Cuando se habla de este tema en el sector, es como abrir la caja de los truenos; sin embargo, hay que reconocer que tiene sus argumentaciones, pero habría que dividir la pregunta en 3 posibilidades:


1.- ¿Ser atendido en otro municipio distinto del de residencia?. Esta pregunta es fácil de contestar: IMPOSIBLE: la atención se organiza por municipios y empadronamiento. Aunque algunas prestaciones sean de carácter autonómico, el seguimiento se hace desde los municipios, así que esta opción queda descartada actualmente. 
2.- ¿Ser atendido por otro centro del mismo municipio? Esto sí es viable técnicamente, al menos en el papel, pero… hay muchas dificultades. Y digo que es posible porque, por ejemplo, en la Ciudad de Madrid, la atención a menores se centra en el lugar en el que viven y no en el que están empadronados, no sin problemas debidos a tal discrepancia (por ejemplo, si esa familia requiere solicitar una ayuda económica, tendrá que hacerse desde el Centro que corresponda al lugar de empadronamiento, por ilógico que pueda parecer).

3.- ¿Ser atendido por otro profesional del mismo centro? Eso lo dejo para la próxima entrada, porque tiene su enjundia.

Bueno, a lo que iba: enumeraré algunos PROS Y CONTRAS:

PROS (3)

1.- Pongámonos en el lugar del ciudadano/a: conozco centros con unas listas de espera más que lamentables. ¿Las causas? Muchas, principalmente el tema de las ratios, la reposición de vacantes y bajas… y cuestiones organizativas, también, hay que reconocerlo. De ello ya he hablado en otras ocasiones: VER. Por ello, sería más que lógico que el/la ciudadano/a desee ser atendido allá donde pueda acceder más fácilmente a su profesional.  De hecho, a través de este blog recibo consultas de usuarios porque manifiestan no poder acceder a su profesional (!).
Ciudadana pensando en elegir TS, jeje

2.- Existen grandes diferencias en cuanto a presupuestos, copagos y prestaciones según el municipio e incluso por distritos del mismo municipio, luego sería comprensible que una persona quisiera ser atendida en aquel que le ofrezca más o las mismas prestaciones le puedan salir más baratas.

3.- En cuanto a las visitas a domicilio, la visión comunitaria y el uso de los recursos de apoyo… es un campo que tenemos que reivindicar: si estamos convencidos de que el barrio, el entorno, y el hogar de “nuestros usuarios” son nuestro campo de trabajo… o éste se acaba en el marco de la puerta. Ahí lo dejo.

CONTRAS (3):

1.- Aún no hay aplicaciones informáticas que lo permitan, por ejemplo, en el caso anterior, si esa familia requiere solicitar RMI, tendrá que hacerlo desde el Centro que corresponda al lugar de empadronamiento. Esto es fácil: cuestión de poner pasta (y de paso, una APP, jeje).
2.- Las diferencias profesionales y territoriales actuales: Las ratios son muy diferentes, ya que apenas se han desarrollado herramientas objetivas y claras de medición de nuestro trabajo en Servicios Sociales. Varios ejemplos: 
  • Medir por beneficiarios de prestaciones: ERROR: un profesional puede llevar el seguimiento de 100 Rentas Mínimas en un distrito (conozco a uno de cerca) o localidad, y otro 10, en un distrito o municipio diferente.
  • Medir por el número de historias sociales que llevamos: ERROR: a día de hoy no he visto datos claros que permitan hablar del mismo indicador en varios municipios, porque hay lugares donde “se cierran” las historias sociales tras un tiempo sin seguimientos, y otros en los que no. 
  • Por el número de habitantes: ERROR también, no es lo mismo 5000 habitantes de Vallecas que 5000 en Retiro (esto no quiere decir que en ese distrito no haya trabajo, sino que la densidad de historias por habitante es mucho menor).
Vamos, que al establecerse el número de profesionales, se ha optado por jugar con multitud de parámetros, pero no un indicador claro, por lo que me temo que una libre elección de trabajador/a social pudiera dar al traste con la ya precaria planificación zonal

3.- Nuestra labor tiene una clara perspectiva comunitaria basada en el territorio. He defendido por activa y pasiva que una de las herramientas fundamentales de nuestra profesión es la visita a domicilio, la cual requiere CERCANIA física. Además, la valoración del entorno y los apoyos formales e informales con los que cuenta una persona/familia, son algo cotidiano para el Trabajo Social y sería imposible sin estar “inmersos” en dicho entorno. La libre elección pondría ese valor en peligro.

Dado que yo soy un convencido del trabajo comunitario (de hecho, visito por edificios), tengo que declararme en contra de esta medida. Sin embargo, entiendo que la ciudadanía, cada vez más, presionará por la libre elección, también, del trabajador social, por lo que creo que tenemos que explicar muy bien qué tipo de trabajo hacemos y por qué está tan territorializado. (preguntadle a un joven qué entiende por comunidad… nuestra definición, con las TIC, ha quedado obsoleta). 

Es más, lo veo como algo que llegará tarde o temprano, porque la ciudadanía se preguntará por qué puede elegir profesional sanitario y no social.

  

En la próxima tocaré otro tema que ya he adelantado y que tiene que ver mucho con éste: ¿y por qué no puede atenderme un trabajador social diferente al que “me corresponde”? (dentro del mismo centro) ¡ quiero el mismo/a que tiene mi amiga “Pepa”!… os haré esperar unos días… también prometo polémica. 

Ánimo.

Nacho

Hoy os dejo con una triste pero muy buena, va de la historia del líder de la banda, Anthony Kiedis, solo y metido en el mundo de las drogas: Red Hot Chili Peppers: Under the bridge.


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SI PUEDO ELEGIR MÉDICO, ¿POR QUÉ NO TRABAJADOR SOCIAL?

3 thoughts on “SI PUEDO ELEGIR MÉDICO, ¿POR QUÉ NO TRABAJADOR SOCIAL?

  • 02/08/2018 a las 11:12
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    hola soy pepe tengo 54 años 68% discapacidad por trastorno mental 45 puntos cobrando hace 10 años pensión no contributiva estos en psiquiatrizadxs 15M, se tiene que poder elegir, psicólogo clínico, psiquiatra -y porsupuesto trabajador social en el centro de salud-, por razones ideológicas, que no cabrían, en otras especialidades como traumatologia, de bido a las diferentes escuelas: humanista, psicoanalítica, cognitivista, conductista, etc que se fundamentan en diferentes filosofías, yo no quiero un trabajador social neoliberal, o feminista radical ME NIEGO

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  • 14/03/2014 a las 19:27
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    hola Nacho, yo la elección solo la veo factible, si en la misma zona geográfica hay varios trabajadores sociales. No concibo el trabajo social de atención primaria sin ligarlo al territorio, para poder trabajar con una familia es necesario saber donde vive, como es su vivienda, como es su edificio, que recursos tiene su barrio, si los colegios tienen comedor, si hay movimiento asociativo, si hay comercio y que tipo de comercio…es decir conocer su entorno, para que la familia pueda promocionar, otro tipo de atención creo que nos llevaría a ser meros informadores de los recursos oficiales. buen fin de semana. Cheli

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