Desde que “Hurricane Gustavo García” participó en Salvados (mi más sincera enhorabuena), ando con un comecome sobre el tema de los comedores, bolsas de comida, etc. que quiero compartir. Y es que hay algo en todo esto que me cuesta poner por escrito, pero creo que la gracia de un blog consiste en invitar a la reflexión, y creo que son espacios precisamente en los que debemos sentirnos libres para hablar en alto, siempre, con respeto, claro, así que allá voy.
     Y es que el papel de las ONGs en este desmontaje del Sistema de Bienestar puede marcar: en un momento también difícil para estas entidades,  es muy importante que las asociaciones y ONGs hagan un trabajo de denuncia de lo que está pasando y no acepten cosas que no deben ser, pero voy a poner un ejemplo.
     Y voy a hablar de Cáritas (pero podría hablar de otras), porque la conozco, y sinceramente, la siento como algo mío: fuí voluntario, colaboro en cierto modo, e incluso trabajé laboralmente para Cáritas, así que creo que sé de lo que hablo: realiza una gran labor, y su filosofía es la de “ir más allá, donde no llega la justicia” (esa frase se nos repetía diariamente, en una defensa de los derechos de las personas y del posicionamiento que debíamos tener).
     Recientemente, un compañero, Pedro Celizmendiz, en su blog, publicó un post: “la vida es una tómbola”, en el que habla del tema de las bolsas de alimentos, y hace poco realizó otra entrada sobre el anuncio de que la Comunidad de Madrid sacaba 1000 viviendas para que las gestionase Cáritas, eso, sin que SSociales tenga nada que decir al respecto, ya que la propia Comunidad dice que “Cáritas seleccionará a los beneficiarios” (textual). También el compañero se revolvió con su post “una vivienda, por caridad”, y eso que no lo vive en sus carnes (trabaja en otra Autonomía), osea, imagínáos desde aquí… esto no es lo de la Gestión indirecta, señores, esto es… otra cosa.
    Por otro lado, se habla continuamente de las derivaciones de Servicios Sociales a Cáritas (ver informe de Cáritas, página 12) y otras iniciativas. Sinceramente, desconfío de esos datos porque no se define claramente qué es una “derivación”: porque informar de los recursos del barrio, no es “derivar”. Derivar es cuando tu valoración concluye en que es necesario algo que no es proporcionable desde tu institución (porque no es tu competencia, porque no hay disponibilidad, etc.), y realizas una actuación profesional para que la otra institución o servicio se haga cargo de dicha valoración con sus recursos. (Pasaré por alto que técnicamente sólo se podría “derivar” a entidades con las que existe un acuerdo, convenio, o algo así, que exige devolución, seguimiento y cierto compromiso conjunto en la intervención social). Al menos yo lo definiría así.
    Mi experiencia en este tema es la siguiente: diariamente yo veo a personas que, a mi criterio técnico, no cumplen las condiciones como para darles una ayuda económica (aparte de las que ya reciben), o creo que, dentro del diseño de intervención, para proponer la concesión de dicha ayuda, tienen que cumplirse ciertas condiciones previas, y ya sabéis a lo que me refiero. Si esa persona va a una asociación/ONG al día siguiente, NO HA SIDO DERIVADA: el ciudadano, líbremente, puede acercarse al lugar que desee y puede solicitar lo considere. Yo NUNCA le digo a una persona – como dice el informe en la página 13- que “no digan en Caritas que han ido a los Servicios Sociales” ¿un/a funcionario/a puede hacer eso? Es más, la persona puede pedir un justificante de asistencia y estamos obligados -como no puede ser de otra forma- a dárselo… no creo que eso se diga, y si se hace, es muy poco ético… Y no pongo en duda los datos de atención, ni que en esas entidades no se haga una valoración adecuada (nosotros tampoco la hacemos bien, seguro) pero creo que el tema de las “derivaciones” tiene que definirse más para no dar lugar a engaños.
   En cualquier caso, yo al menos, desde SSociales informamos de la existencia de los recursos, pero también informamos, cuando no hay convenio o contrato, que las entidades privadas realizarán la valoración correspondiente, y de eso dependerá que obtengan la ayuda que soliciten allí.
   Por supuesto, comparto con la Asociación de Dir. y Gerentes de SSSS, que una derivación a ONG desde SSSS para una ayuda económica, es signo de un FRACASO para el Sistema de SSSS.
   Y, por último, creo que de todas formas, no estaría mal saber, junto con el número de “derivaciones”, una vez clasificado el tipo de estas derivaciones a ONGs, el volumen de subvenciones, contratos y convenios públicos (con el Estado, autonómías, y muncipios) y el monto de los mismos, porque igual el sistema lo está pagando, pero DERIVANDO , ahora sí, SU RESPONSABILIDAD…, y dicho de paso, de una forma bastante perversa para los derechos de la gente, y que deteriora el sentido profundo de la iniciativa ciudadana, que lo es, pero ojo, seamos claros: a las administraciones les viene mejor subvencionarlas (y se visibiliza más) que hacer una política apostando por los Servicios Sociales.
   Y, de veras, que valoro y mucho el trabajo que se hace. No dudo de ello, ni de la necesidad de este tipo de recursos, por supuesto, pero no deberían ser necesarios si las políticas sociales se hiciesen de otra forma.
Un abrazo
Nacho
   La recomendación musical del post: Somos, de Ismael Serrano, un crack, para mí un crack musico-social. Espero que os guste.
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¿SUBVENCIONAR O DOTAR? ¿QUÉ ES DERIVAR?

8 thoughts on “¿SUBVENCIONAR O DOTAR? ¿QUÉ ES DERIVAR?

  • 15/12/2012 a las 14:25
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    Estoy de acuerdo: A más caridad, menos derechos ciudadanos. Cuando empecé a trabajar aún existían “las cartillas de pobre”, me jubilo en 2014, quiero decir, que no hace tanto tiempo que los usuarios “previamente catalogados pobres” acudían con su cartón a Cáritas, ONGs, hospitales para pobres…y tenían que mostrarla para ser atendidos por gente catalogada como “caritativa y buena”, que además de distribuir la caridad al pobre,de paso se ganaban un trozo de cielo, prestigio social, experimentaban medicamentos, recibían otro tipo de favores… ¡mejor dejarlo aquí!
    Hemos luchado mucho, para deshacer en tan poco tiempo y tan despiadadamente, los derechos básicos apenas estrenados.
    Sugiero que tomemos como lema en todos los actos, encuentros, pancartas, conversaciones de pasillo, mítines… MENOS CARIDAD Y MÁS DERECHOS CIUDADANOS.

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    • 27/12/2012 a las 13:58
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      Pues ese es uno de los riesgos… que acabemos con cartillas de esas… yo creo que el mundo de las ONGs ya no tiene nada que ver con esa situación que describes (menos mal), pero efectivamente, es un tema que me preocupa muchísimo. Gracias por comentar! y.. aunque te jubiles, estoy seguro de que seguirás “dando guerra” (no sé quién eres, pero por tu comentario, me juego el cuello), así que te animo a ello. un abrazo.

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    • 27/12/2012 a las 13:53
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      Verdaderamente está siendo un momento muy difícil con este asunto, cada día proliferan a mi alrededor más operaciones Kilo, recogidas de juguetes, e incluso comedores… que, sin dudar de su buena intención, en ocasiones no consiguen el objetivo, e incluso a veces suponen un perjuicio. Por otro lado en Servicios Sociales (al menos en Madrid) está habiendo una verdadera avalancha de personas pidiendo un “certificado” para ir a esos sitios y nos está ocasionando un verdadero problema el poder utilizar este tipo de recursos dentro de una intervención social… uff ya te imaginarás…

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