Llevo ya un tiempo diciendo lo mismo: es URGENTE abrir los Servicios Sociales al vecindario. Y este mensaje, que seguramente cualquiera afirmaría, es necesario llevarlo a los equipos y a las estructuras, porque el debate no se resuelve con un “que lo hagan los de arriba”, o con un “hay que cambiar el modelo”, como a veces parece. Y no digo que eso no tenga que hacerse, pero a veces creo que con eso escurrimos un poco el bulto y pasamos la pelota a otro tejado.

Os voy a poner un ejemplo que vivo en primera persona y que apunta a la necesidad de hacerlo: la entrada con más comentarios de este blog: ¿imagináis cuál  es?. Pues aquella en la que anunciaba la subida de la RMI: 26 comentarios, la mayoría de personas usuarias (la gente se pregunta por las cuantías, por el día de pago, por sus derechos, etc) >LEER.

puerta acorazadaAdemás, recibo con una periodicidad más o menos semanal mensajes de personas desconocidas, que me preguntan si tienen derecho a una ayuda, cómo contactar con sus Servicios Sociales, o temas relativos a la petición de informes sociales para beneficiarse de temas como el de la contratación por exclusión social, o para acudir a una bolsa de alimentos. En ocasiones son personas que no saben nada sobre los Servicios Sociales ¡y en ocasiones gente que ya está en intervención social y que se quejan de que es imposible contactar!.

La verdad es que cada vez que recibo un correo o veo una publicación así, me entristece que las personas estén dispuestas a contactar con un desconocido o incluso exponer su vida, y pueda ser por no poder contactar con sus Servicios Sociales de referencia.

Es curioso, últimamente escucho debates y reflexiones muy interesantes sobre el papel protagonista que debería tener la ciudadanía, y sin embargo, estamos aún a años luz, porque no es fácil acceder ni tan siquiera a un nivel informativo, como es el caso que os expongo en este post.  Por supuesto, habrá que incrementar las líneas, el personal administrativo, etc., pero mientras llega eso, a priori, se me ocurren varias posibilidades:

  •  Montar Grupos Informativos:  Dirigir las primeras atenciones a grupos donde la población sea informada de todas las prestaciones, para que en una segunda cita, acudan con la documentación, solicitudes, etc. pero ya conociendo el abanico de lo que pueda resultar de interés. Además, estas sesiones pueden ser difundidas entre las asociaciones y el propio barrio, constituyendo un espacio en el que los Servicios Sociales abran, de manera sistemática (y semanal),  su saber hacer. ya escribí sobre ello: VER
  • Difundir a través de los canales institucionales en Redes Sociales, las iniciativas que tenemos entre manos: casi nadie las conoce, lamentablemente. Seguimos en redes cualquier evento de nuestra junta o municipio con cada actuación cultural, pero ¿dónde están los Servicios Sociales? ¿es que no hacemos nada?
  • Es necesario habilitar y difundir el correo de los Centros de Servicios Sociales como canal para consultas (y si la requerida es confidencial, dirigir hacia una cita individual: el canal existe, lo que pasa, es que no se publicita, aunque sí figure en las cartas de servicios). Por otro lado, el canal telefónico es un canal que hay que reforzar en cuanto a personal administrativo, pero creo que hay que apostar definitivamente por las TIC, incluso ofreciendo talleres y grupos a través de los cuales la población adquiera conocimientos tan sencillos como escribir un correo a su Centro o a su trabajador/a social y así no tener que pedir cita, llamar por teléfono o desplazarse.

Sinceramente, creo que las tres fórmulas que planteo no son tan difíciles de plantear, y, no lo olvidemos, la mayor fuente de quejas con respecto a los servicios sociales son referidas al contacto con los mismos. Tanta invisibilidad nos perjudica mucho como sistema, profesionales y ciudadanos/as. En ocasiones me parece que trabajamos en una especie de caja fuerte, dado que con frecuencia detecto cierto temor a lo que pueda pasar si la abrimos: el miedo al colapso nos paraliza demasiado, creo.

Y mientras, debatamos sobre cómo dar protagonismo a la ciudadanía, pero… digo yo, que habrá que comenzar por abrir la puerta, ¿no?.

Ánimo.

Nacho

Os dejo con I´ll be there, del pequeño Jackson.

 

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ACCEDER: ¿MISIÓN IMPOSIBLE?

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