Últimamente ando preocupado con tanta gente que vive en la zona de confort (colegas también, aunque luego nos quejemos de algunos/as usuarios/as… al final parece que no somos tan diferentes, jeje). Como dice el vídeo que os recomiendo al final (es genial) la zona de confort es el conjunto de cosas que uno/a domina porque son habituales: y puede ser para bien (p.e. cenar con tu pareja) o para mal (p.e. aguantar todos los días un atasco o la bronca del jefe).
Independientemente de eso, zona de confort, es, también, el despacho… sobre eso ya volveré, jeje.
Imagen del vídeo que os aconsejo ver encarecidamente al final
Pero, como no quiero reventaros el vídeo, que es de los más motivacionales que conozco (lo uso cuando doy cursos de gestión del tiempo), voy a centrarme en tres principios importantes. Se trata de frases que apuntan que lo de “salir de la zona de confort” es adoptar una actitud que después se debe materializar en lo concreto: vienen a decir lo mismo, pero aplicado a nuestro campo, el de los Servicios Sociales (aunque valen para cualquiera). 
Espero que nadie se me ofenda, pero voy a señalar a tres tipos de colega Mr. Scroodge (lo llamo yo), si bien es cierto que todos/as tenemos un lado Scroodge que nos impide salir del maligno confort. Ante estos razonamientos (seguro que más de uno/a se siente retratado: es con cariño y con la intención de provocar el autoanálisis, ojo), me resuenan en la cabeza las siguientes frases (que a su vez he oído a otros/as sabios/as colegas a quienes citaré sin su permiso): 
1.- IN DUBIO PRO REO (de mi colega Justo)
Este latinajo es un principio jurídico que indica que, en caso de duda, debe optarse por la opción que más beneficie al encausado (reo). Con frecuencia, hay una dudas sobre cómo aplicar una norma, y sale quien interpreta la norma en sentido restrictivo, o incluso su celo profesional le lleva a olvidar que está tratando con personas y no con tornillos. Esto es especialmente peligroso en campos como los Servicios Sociales, donde hacemos un papel de “frontera”. Pues yo digo lo contrario: en caso de duda, a favor de la persona.
2.- MEJOR PEDIR PERDÓN QUE PEDIR PERMISO (de mi colega Elo)
Hay gente que pide permiso para todo, y además, lo suele pedir a aquel que sabe que no se lo va a dar. Esta actitud impide cualquier iniciativa posible. Ejemplo: una colega se me acerca y me pregunta si he pedido permiso a mi Concejala (¡nada menos, y y por qué no al Rey!) para poner el cartel en el edificio de que un día voy a pasarme a visitar, a quienes están en intervención, y a quienes quieran recibir la visita de un trabajador social >>VER. ¡Pero bueno! ¿qué estamos, en el cole? ¿o es que hay que pedir permiso para todo? Pues no, no lo he pedido, pero el caso es que, después de varios años haciéndolo, me dieron un premio en mi ayuntamiento y todo, así que lo doy por aceptado, je!.
3.- LO QUE NO ES ILEGAL, ES LEGAL (de mi colega Mª Jesús)
Esta es otra, la gente que se considera defensora de la legalidad inexistente. No todo acto humano está recogido en los códigos jurídicos (por suerte): sólo unos pocos, y me fastidia enormemente el que te pregunta por la legalidad de cosas absurdas, como, por ejemplo, si es legal que junte en grupo a unos cuantos usuarios para hablar de cualquier tema. Podría pensar que vulnera la confidencialidad, claro… y también podría pensar en los múltiples beneficios que tiene la interacción grupal en nuestras vidas. 
Por supuesto, con esto no quiero decir que se deba ir por ahí en plan pirata, kamikaze,  ni haciendo lo que a uno/a le venga en gana (somos Administración Pública), pero de ahí a hacer sólo lo que pone en el papel, previa consulta al jefe y al gabinete jurídico… hay un trecho: me parece imposible que alguien llegue a emprender algo con tantos miramientos. 
En definitiva: hay gente que ve primero el problema… y claro, no llega a ver la oportunidad. Como veis, yo me he rodeado, por fortuna, de los segundos. A este tipo de personas les dedico esta entrada. Gracias.  
Ánimo

Nacho

Vídeo: Son 7 minutos de motivación: si lo ves, ganarás mucho, te lo aseguro.

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COLEGA (O NO): SAL DE TU ZONA DE CONFORT

8 thoughts on “COLEGA (O NO): SAL DE TU ZONA DE CONFORT

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