Hace ya 15  días que publiqué una entrada que llamé «Proponer: ¿lo mejor o lo menos malo?», en la que abordaba las dificultades que existen, en el actual clima de recortes a nuestro ya maltrecho sistema de Servicios Sociales, para defender posiciones «de máximos» (crecer, o al menos mantener lo existente) o «de mínimos», definiendo lineas rojas: «de lo que no se puede tocar», e incluso proponer por dónde realizar los recortes adelantándonos a «la podadora» de quien desconoce nuestro sistema. Menuda tesitura…

Pues bien, como no deja de sorprenderme este mundillo, va y aparece José Mirabal Gallego – Diaz, un compañero trabajador social, con el que tuve la suerte de compartir su año de prácticas, y que me respondía con toda una batería de propuestas que conoce en el entorno europeo.  Muchas de ellas polémicas, sin lugar a dudas. No queriendo que quedaran en un simple comentario y porque conviene conocer lo que hacen nuestros vecinos, le propuse ser el protagonista de esta entrada, a modo de tribuna, como han realizado ya Joaquín o Belén, compañeros de la BlogoTSfera.

Os lo dejo, pero quedaros con su cara y nombre, porque acabamos de ficharle en el Ayuntamiento de Madrid, por una millonada, eso sí… y agárrense, porque elige destino el mes que viene. Os dejo con el barrido que nos ha hecho por Europa. Y si tenéis comentarios, podéis hacerlos al final. 
Explicación de las estrategias para mejorar el Sistema Público de Servicio Sociales.

a) Aplicación selectiva del principio de universalidad de los recursos económicos, está siendo aplicada en los países nórdicos de Europa.
Se trata de centrar la atención en las personas con mayor necesidad de servicios. Desde el plano presupuestario, no hay recursos para todos; así que los Servicios Sociales deben dirigirse solamente a los llamados “económicamente débiles”. Me refiero a los recursos económicos, no a los materiales o técnicos. Es un debate vigente, pero creo que la “universalidad” por sí sola no significa igualdad, ni el hecho de ofrecer
servicios “selectivos” para determinados grupos y en determinadas condiciones, significa estigmatización.
b) Priorización de servicios y prestaciones. En la medida en que se vayan definiendo como absolutamente necesarias unas prestaciones con unos contenidos y características determinadas, cabe pensar en que se produzca una reducción en las prestaciones no obligatorias u optativas, por tanto, se racionalizará el presupuesto. Esto implica que se debe conocer mejor la realidad de cada persona que accede a los Servicios Sociales antes de realizar una intervención social. Para ello:
  • Se deberían poder comparar los datos en tiempo real y entre todas las Agencias administrativas (central, autonómica y local) y del conjunto del territorio nacional, para facilitar las tareas de apoyo técnico necesarias.
  • Disponibilidad progresiva de datos. El sistema de protección social se pone en marcha aunque todas las agencias no puedan ofrecer datos de suficiente calidad en ese momento, que irán incorporándose a la intervención de forma progresiva, pero no se podrá diseñar la intervención social definitiva hasta tener todos los datos.
De esta manera, no sólo se evita el posible fraude, sino duplicidades y tener que estar rediseñando intervenciones debido al desconocimiento completo de la realidad de cada personas. (No confundir rediseñar intervención ante los cambios de esa realidad).
c) Desvinculación respecto a la prestación directa o concertada de servicios, fomentando las prestaciones en metálico para la compra de servicios, siguiendo el modelo de Reino Unido y Holanda, e incluso Francia.
Por la razón que sea, es más costoso para la Administración pública ofrecer servicios que pagarlos.
d) Incremento de la participación económica de los usuarios.
  • En Francia, el usuario abona los costes residenciales en su integridad (unos 1.500 euros). Una ayuda pública financia el 77% del coste de atención social, con lo que 23% corre a cargo del usuario. El Seguro de Enfermedad financia el coste de atención sanitaria (27% del coste, por término medio). El usuario acaba pagando, como máximo, el 61% del coste.
  • En Inglaterra, el coste de la atención sanitaria (nursing care) en residencias es gratuito, y el resto del coste depende de la capacidad económica del usuario. Los grupos de mayor renta quedan excluidos. (Aplicación selectiva de la universalidad y racionalización de los gastos y recursos).
  • En Escocia se ha optado por la atención social gratuita (free personal care), en función de la cual los costes de atención social y sanitaria son siempre gratuitos (subvención de entre 667 y 997 euros). El usuario paga sólo por los gastos residenciales. La medida ha sido evaluada positivamente, y ha supuesto un incremento del SAD, que es ahora en gran parte gratuito.
e) Establecimiento de impuestos vinculados al gasto en servicios sociales: Ejemplos:
  • En Francia existen unos 30 impuestos vinculados al gasto social, entre ellos la contribución social generalizada, con los que se financia el 21% de la protección social. Entre los que se encuentra la Jornada de la solidaridad en Francia: desde 2003, se suprime un día de fiesta del calendario laboral (creación de valor añadido) y los empresarios abonan un 0,3% adicional de la base de cotización. Los fondos (un 0,11% del PIB) se destinan al sistema de atención a la dependencia, financiándose un 13% de ese gasto.
  • Seguro de dependencia en Alemania: contribución del 1,95% del salario, a partes iguales entre empresario y trabajador.
  • Afectación de los ingresos derivados del IVA: derivación de una parte de los ingresos derivados del IVA al gasto social. Esta vía se ha aplicado en Reino Unido, Dinamarca y Alemania.
  • Austria han derivado los impuestos sobre el alcohol y el tabaco a los gastos sociosanitarios.
  • Dinamarca ha creado una cotización del 8% de los ingresos netos destinada a financiar los gastos de desempleo y los cuidados sociosanitarios de las personas vulnerables, así como, en 2007, un impuesto local equivalente al 8% de los ingresos netos, para financiar las competencias sociosanitarias de las administraciones locales y regionales. El nuevo impuesto sustituye, en cualquier caso, el impuesto regional existente hasta entonces.
  • Luxemburgo ha establecido una tasa de de 0,01 euros por cada litro de gasolina y de 0,07% por cada litro de gas para financiar el Fondo nacional de Empleo. Además, el seguro de dependencia de ese país, establecido en 1999, se financia en un 45%, mediante impuestos genéricos, en un 35% mediante cotizaciones sociales específicas (que ascienden al 1% del salario o pensión) y en un 20% mediante un impuesto específico sobre el consumo de electricidad.
  • Equivalencia con el céntimo sanitario en Cataluña, Madrid, Asturias, Castilla-La Mancha, Valencia…
  • Suiza destina una parte de los impuestos del juego y del IVA a la financiación de las pensiones públicas. (¿No podría hacerse lo mismo con Eurovegas?)
  • Lienchestein ha establecido un impuesto sobre el tráfico de camiones por carretera con el cual financia en parte las prestaciones de vejez y dependencia.
 Dado que José ha tenido la valentía de hacer propuestas, os invito a comentarlas. Creo que aunque no compartamos algunas, el mero hecho de conocerlas nos va a remover.
Ánimo
Nacho

Mi recomendación musical. Un canción muy bonita: Someone’s Watching Over Me, de Hilary Duff. Dice algo como «No me daré por vencida, no, no voy a romper, más pronto de lo que parece, la vida da un giro, y voy a ser fuerte, incluso si todo va mal». Pues eso: ¡mucho ánimo!.

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LLUVIA DE PROPUESTAS. DE GIRA POR EUROPA.

2 thoughts on “LLUVIA DE PROPUESTAS. DE GIRA POR EUROPA.

  • 14/05/2013 a las 16:56
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    Me parecen propuestas iguales a las que se están llevando a cabo en otros ámbitos de la realidad social para gestionar los Presupuestos Miseria. Desde mi punto de vista son asistencialistas en el enfoque e injustas en el cómo se pretenden financiar. Me parecen mucho mas oportunos los análisis y las recomendaciones de la Asociación de Directores y Gerentes de Servicios Sociales: recursos/5/1137_Indice__de_Desarrollo_de_los_Servicios_Sociales_2012.pdf. Es mi opinión, un saludo

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    • 15/05/2013 a las 06:13
      Enlace permanente

      Allá voy… Bueno yo no coincido con mi colega en la mayoría de las propuestas, aunque creo que el debate es necesario, y conocer lo que se está haciendo por ahí, también. Por partes: Sí creo que es necesario optimizar, por ejemplo, en el tema de los datos y en evitar duplicidades. No estoy conforme con losimpuestos «especiales»: yo creo que esto debe financiarse de manera progresiva y mediante impuestos directos(IRPF). Si creo que hay que priorizar prestaciones en estos momentos, porque la situación lo requiere, pero lo del cheque servicio, no lo comparto: creo que la generación de servicios desde lo público da mayores garantías y genera un mayor número de empleos, que, no olvidemos, es uno de los grandes problemas actuales. En cuanto a la participación en el copago, hay servicios que tienen un tope máximo con el que no estoy conforme, aunque se haga con el objetivo de la universalidad. De todas formas, pienso que desde el ámbito profesional conocemos situaciones de duplicidades que convendría proponer recortar y modificar los servicios, y a veces caer en una postura «de máximos» puede abocarnos a que, al final, el recorte venga por donde es más necesario mantener servicios, no?

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