Buenas, con tanta mala noticia y malos augurios, me viene asaltando una gran duda, sobre la que os propongo reflexionar en esta entrada: fué Napoléon el que dijo lo de que «discutir en el peligro es apretar el dogal» (el dogal es la cuerda de la horca), pero yo tengo un contínuo comecome sobre qué postura tomar, y, lo siento, os lanzo la reflexión:
   Ante el actual panorama de múltiples peligros, hay un debate general sobre la posición a mantener en la defensa de los servicios, máxime en el caso del nuestro. Estas posturas podrían resumirse en tres:
  1. Pedir la ampliación del Sistema de Servicios Sociales, dado que la situación actual así lo refleja (aumento del desempleo y de la demanda, etc).
  2. Hacernos fuertes en el mantenimiento de lo existente en la actualidad.
  3. Defender un acuerdo de mínimos, es decir, pensar «qué es lo menos malo»: establecer líneas rojas que no se deberían cruzar y salvar de la quema lo que estimamos es lo esencial.
  Y me viene  a la cabeza cuando hablamos de «prevención, modificación o contención» en la intervención social… pero, vamos, lo importante:

  ¿Qué postura mantener?

Yo soy de la idea que debemos adelantarnos al recorte, y proponer NOSOTROS las medidas a tomar, pero reconozco que me genera un problema de conciencia, porque me siento un poco traidor a la causa. También creo que nos pasa a todos un poco: «de puertas afuera» mantenermos un discurso de máximos, pero «de puertas adentro», de mínimos ¿o no? Y, claro, de tomar por buena esa postura, ¿quien le pone el cascabel al gato? ¿quién propone dónde y cómo?
La opinión pública repite diariamente que HAY QUE APRETARSE EL CINTURÓN, y claro, fácilmente dirá que tenemos que proponer medidas que aumentasen la eficiencia: hasta aquí, sin problema: pero no podemos usar los mismos eufemismos con los que acusamos a algunos políticos: eso significa recortar en algunos lugares ¿estamos dispuestos? (y algunas medidas conllevarían reducción de personal) ¿No será mejor que las medidas las propongamos nosotros, desde dentro, a que se hagan desde donde no se conoce de lo que se está hablando?.
Sí , proponer esto igual es polémico, pero tampoco vamos a ser tan ingenuos de defender que nuestro sistema, por muy precario que es, no tiene cuestiones a revisar que reducirían los costes del mismo. 
Si bien ya existe alguna experiencia, como en el caso de la marea blanca, en la que la AFEM ha propuesto medidas de ahorro, en la actual situación de recorte generalizado, es un debate que creo nos divide un poco, dado que toca el tema de lo ideal, lo ético, el tema de lo salvable… el debate está servido, os dejo con ello, quien quiera, que comente.

Ánimo
Nacho

Mi recomendación musical: «Anything you want, you got it», de Roy Orbison. Me quedo con lo de «lo que quisiste, lo conseguiste«.

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PROPONER: ¿LO MEJOR O LO MENOS MALO?

Un pensamiento en “PROPONER: ¿LO MEJOR O LO MENOS MALO?

  • 29/04/2013 a las 12:08
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    ¡Buen tema el que propones!… y de gran actualidad. Considero que los profesionales tienen la obligación de buscar siempre la calidad y eficiencia en su trabajo. No será fácil ponerse de acuerdo en los contenidos e indicadores de eficiencia y calidad, pero está claro el deber afecta independientemente del contexto. Medicina se puede hacer en un hospital general de una capital desarrollada y en un desierto. No será la misma porque las condiciones y los medios serán distintos. Creo que pasa igual en la intervención social. Los profesionales, como técnicos especialistas, siempre tienen la responsabilidad (y la competencia) de orientar a quienes toman las decisiones sobre la forma de hacer las cosas de manera más eficiente y con calidad a la vez que advertir de las consecuencias a corto y largo plazo que puede tener las rebajas de los medios disponibles.

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