AVISO PARA USUARIOS/AS: han comenzado varios PCPIs (chicos/as de 16 a 21 años sin la ESO) muy interesantes en el barrio: ¡preguntadme!

     Hoy me pondré con aquello que comencé sobre nuestra posición en atencion social primaria y la función de control. Cualquiera que trabaje en mi puesto sabe que es un tema difícil, sobre el que se ha escrito mucho y normalmente para hablar mal de nosotros/as – acusándonos de insensibles, controladores, coercitivos, manipuladores/as… ufff- (también, y tengo que decirlo,  normalmente, desde lugares alejados de la intervención directa, lo cual es, cuanto menos, un dato a tener en cuenta, ya que, como decía mi abuelo «desde la barrera se ven muy bien los toros»). Y yo, como estoy en «el ruedo», y estoy un poco harto de ese discurso, hablaré sobre ello en esta entrada.

Los compañeros/as de Servicios Sociales saben a lo que me refiero, pero para profanos/as, pondré un ejemplo: en la Comunidad de Madrid se acaba de aprobar un cambio en la Ley de la Renta Mínima de Inserción que facilita el que una persona/familia perceptora que incumple lo acordado (ojo, es un acuerdo) en su programa individual, pueda dejar de cobrar la citada prestación (cuyo objetivo es garantizar unos ingresos mínimos de subsistencia) previo informe del trabajador social de referencia .

Esta modificación, a mi juicio, reduce las garantías del ciudadano, tal y como ha expresado ya el Colegio de Trabajadores Sociales de Madrid (Pag.2) VER. Pero no voy a entrar ahora a valorar la modificación legislativa porque ya lo ha hecho el COTSM de manera certera, en mi opinión.
   El objetivo de esta entrada es hacer una reflexión sobre el uso de las herramientas de control (en el caso de esta prestación economica), y hacerlo desde la práctica, ya que sé que es un tema que nos preocupa en la Atencion Social Primaria, en Madrid, y en otros lugares del territorio (lo he podido contrastar).
  Por ello, resumiré en 3 puntos mi postura, basada en el Artículo 15 de nuestro Código Deontológico, y que expondré a modo de «recomendaciones», si me lo permitís:
1.- No se debe usar un mecanismo que limite el cobro de esta prestación a menos que se haya agotado el proceso de intervención y se quiera usar esta herramienta para forzar un cambio, ya que existe el riesgo de «romper» ese proceso de intervención social. Del mismo modo, es necesario tener indicios probados de que dicho incumplimiento ha sido voluntario. Por ello, el Artº 15 dice que «Harán el menor uso posible de medidas legales coercitivas».
2.- Hay que actuar desde la más absoluta transparencia, informando a la persona de que su conducta provocará una propuesta de suspensión o de sanción por nuestra parte. Esto, aparte de un mandato ético, es la mejor forma de evitar un conflicto posterior, como se indica en el «Manual de prevención y actuación ante agresiones a TSociales (Pag 13) » del COTSM. Dice el ya citado Artº 15 que «Los/las profesionales del trabajo social, promoviendo el compromiso y la implicación de la personas usuarias, favorecen que éstas se responsabilicen en la toma de decisiones y acciones que puedan afectar a su vida siempre que no vulneren los derechos e intereses legítimos de terceros».
3.- Debemos tener en cuenta qué acuerdo ha sido incumplido, y para ello invoco de nuevo al Artº 15: «[…] y sólo las adoptarán en favor de una de las partes implicadas en un conflicto». Con esto voy decir una perogrullada🙁 lo llaman principio de proporcionalidadno es lo mismo el que una persona decida no participar en un taller de adquisición de habilidades sociales (por mucha falta que le haga), que unos padres sean negligentes o no tomen ningún interés en la escolarización de sus hijos: porque, basándonos en el «interés superior del menor» establecido en la CDN creo que no podemos tolerar este tipo de conductas. En esto yo soy radical, y asi me defino delante de mis «usuarios». Y decir esto, no es incompatible con el punto primero, en el que defiendo que se debe tomar esta medida como último recurso.
Y el tema escolar sé que tiene mucho debate: ¿debemos parchear desde Servicios Sociales lo que quizá debería atajarse desde otros sistemas? (el sistema educativo es muy mejorable -con los recortes, más todavía, soy consciente-, y, a la hora de lo punitivo, la justicia también). Pero, tampoco podemos engañarnos: los que estamos en atención social primaria, sabemos que las rentas mínimas han sido una herramienta válida en la lucha contra el absentismo escolar: la prestación, por supuesto, ligada al acompañamiento social.
    Y no hablo desde el desconocimiento: acabo de cumplir los 9 años como TS en la Atencion Social Primaria, en el distrito con mayor índice de absentismo escolar de Madrid: eso me influye, claro (de hecho, soy de los TS que más sanciones propone en esta comunidad autónoma). Pero también voy a ser franco: no me es fácil ni grato ejercer «el control»: para mí sería más fácil adoptar el discurso políticamente correcto de «café para todos», diciendo que el error está en Educación, por ejemplo.. o  hacer, como en algún caso seguro habrá, una defensa «de puertas a fuera» de una Renta Básica Ciudadana, y después, «de puertas adentro», hacer un discurso muy diferente, o símplemente «pasar» de hacer el seguimiento que la norma nos exige (lo cual no sé qué es peor…). Y aunque alguien esté pensando en que es incoherente (tal vez sí), eso no quita que no abogue por la extensión de garantías hacia una Renta Ciudadana… pero es que, ese, ahora, no es el escenario, ni mi intención con esta entrada: símplemente reflexiono sobre el marco actual y nuestra posición en ASP.
Por si a alguien le sirve mi reflexión, ahí la dejo, y si se genera debate ¡ pues mejor!
Ánimo
Nacho
Mi recomendación musical para hoy: Nothing Else Matters, de Metallica, (ahora la ha puesto de moda Lucie Silvas). Me quedo con una frase que, traducida, dice algo como «Confiando siempre en quien somos». Es una canción que me invita a confiar en nuestros principios, contra lo que a veces nos rodea… Os la dejo. Disfrutadla: es una balada buenísima.

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EL DILEMA DE EJERCER EL CONTROL

7 thoughts on “EL DILEMA DE EJERCER EL CONTROL

  • 11/02/2013 a las 21:27
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    Muy interesante reflexión y totalmente de acuerdo con tus “recomendaciones”. He cumplido los 25 en la profesión y me estrené con el IMI. Tengo la impresión de «deja vu» o de viajar al pasado. Entonces(abuela cebolleta sin pudor), al pasar a la RMI, cundió entre algunos profesionales la impresión de «perder» capacidad de maniobra ante el “incumplimiento” del usuario (si había “cumpli” y “miento”, no había problema-perdón por la broma), el mismo usuario ganó en garantías y cierta protección ante indefiniciones, arbitrariedades o peculiaridades del mismo trabajador social al establecerse la incoación del expediente sancionador con todo lo que esto conlleva. Estoy contigo en que el tema del “control” es el lado incómodo pero creo una parte necesaria(esto es simplificar mucho) en cualquier proceso de intervención si se utiliza una prestación. Se establece un “contrato social” real acordado con el ciudadano y que debe partir de una reflexión y consenso sobre lo “qué me pasa y porqué y qué puedo hacer” (esto es también simplificar mucho). Por otro lado estoy convencida de que esta modificación en el proceso RMI producirá, sobretodo, más lentitud en el acceso a la prestación (y ya es grave) y puente de plata para suspenderla (sin ninguna prisa para levantarla) o extinguirla. Todo ello disfrazado del interés superior por administrar pulcramente los dineros públicos. ¡Qué tiempos aquellos en que lo importante era la garantía y la rapidez en el acceso!… y qué utopía sigue siendo eso de la renta básica que comparto con vosotros plenamente.
    Un abrazo!

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    • 12/02/2013 a las 07:29
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      Efectivamente, se acelera «la expulsión» de la RMI, eso ya lo indico. En nuestro caso se ha hecho tan ineficaz el proceso sancionador que, al final, nos ponen la pelota en nuestro tejado nuevamente (como en el IMI). Pierde la ciudadanía. ¿y qué piensan los profesionales? Creo que tenemos que hacer una reflexión…Y, mientras, el discurso sobre Renta Básica, se aleja. En el grupo estamos intentando que el reglamento mejore lo existente, a ver lo que nos dejan… un abrazo!

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  • 10/02/2013 a las 09:19
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    Hola Nacho no me queda muy clara tu postura. No se sí estas a favor de una Renta Básica o no y por que; y tampoco me queda muy claro el tipo de control que propones.
    Yo personalmente creo que más que el control a largo plazo es mas efectiva la educación y la construccion de una conciencia y responsabilidad ciudadana. Un saludo

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    • 10/02/2013 a las 10:02
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      Buenas! Releyendo la entrada, igual no ha quedado claro: ESTOY TOTALMENTE CON UNA RENTA BÁSICA CIUDADANA.

      Pero hoy, lamentablemente, eso no es una realidad (y dudo que lo vaya a ser, al menos por unos años). Lo que propongo es una postura, con el marco normativo que tenemos, y con la situación de otros sistemas (educación y justicia, por ejemplo) al menos en la CM.
      Todo el mundo apoyaría tu frase de que «a largo plazo es más efectiva la educación, la concienciación y responsabilidad ciudadana». Pero MIENTRAS trabajamos por ello (con el compañamiento), es necesario que reflexionemos sobre cómo actuar en las condiciones actuales.

      Lo que también tengo claro es que tenemos un papel de control que no tenemos que temer reconocer ni ejercer: en las situaciones de desprotección de menores, presuntos incapaces, maltratos, etc, está clara. Y también en el caso de la RMI, y a día de hoy, con el tema del absentismo (ya he dicho que este tema me afecta especialmente), porque roza lo que llamaríamos desprotección en algunos casos.

      Y, respecto al tema del control, en general, creo que NOSOTROS (y no desde otras instancias) debemos reflexionar sobre este asunto, porque creo que hay una doble moral y es necesario aclarar cosas, lo que no puede ser es que a veces se digan cosas en público y luego se pida «mano dura», o se aplique la misma sanción a una persona por no ir a un proyecto que por no llevar a los niños al colegio, o que directamente, no se haga un seguimiento escolar adecuado.

      ¿te he aclarado algo?

      Y gracias por comentar! Nacho

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    • 10/02/2013 a las 10:20
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      Si gracias por tu aclaración. Percibo enfado en tus palabras y no se en quienes estas pensando con la doble moral, pero bueno a lo mejor este no es el espacio. Un abrazo fuerte y gracias por tu implicación y esfuerzo. Gabriela

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    • 11/02/2013 a las 17:08
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      Hola Nacho, yo creo que aunque no nos gusta hablar de la función de control, es una función que estamos obligados a ejercer, sobre todo cuando estamos hablando de menores, y de personas mayores o discapacitadas que no pueden ejercer o defender sus derechos, en estos casos no estamos hablando de ejercer un control burocrático sobre una prestación, sino de actuar para defender los derechos de personas que por su situación no pueden hacerlo.

      yo ahora mismo no estoy en la atención directa, pero he estado durante 14 años, y me he hecho las mismsa reflexiones que te haces tú, por un lado haces la propuestas de suspensión o extinción de la Renta Básica y por otro envias un informe a Protección de Menores informando de la situación en la que se encuentran los menores, mi experiencia ha sido que se «ha extinguido la Renta Básica de forma inmediata» y la Unidad encargada de la Protección de menores no ha hecho nada para garantizar la protección de éstos, con lo cual te encuentras que la familia se ha quedado sin prestación, pero los menores siguen estando en el domicilio; en estos casos siempre me han quedado muchas dudas , porque la administración es muy rápida para quitar prestaciones económicas, pero muy lenta para garantizar los derechos de los menores.
      Un abrazo. Cheli

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    • 12/02/2013 a las 07:23
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      Ya, tienes toda la razón, a veces desde otras instancias no se hace nada y tenemos nosotros que aplicar «la sanción»… no obstante, también hay que reconocer que en algunos casos (porque el sistema de protección es aún más deficiente que el de Justicia, creo) lo nuestro es más eficaz. Una penita, sí.

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