¿Qué pensarías si te encontrases este cartel en tu portal?



Cuando hablamos de las visitas a domicilio, parece que se despiertan sentimientos de lo más contradictorios: que si vamos a cotillear, a abrir la nevera o los cajones (¡pero bueno! ¿en qué peli salía eso?), que si invadimos la intimidad de la gente… o símplemente, que es una técnica que la desarrollamos sólo cuando nos obligan.
¿Podremos quitarnos de una vez los complejos? La visita a domicilio es nuestra herramienta, desde mucho antes que naciese Mary Richmond. Un ejemplo: si voy a mi doctora, y le digo que me encuentro fatigado, y no me hace descubrirme el pecho para auscultarme… ¿que pensaría?: pues que es una mala profesional ¿no? pues lo mismo. Todos sabemos que la entrevista en el despacho, la documentación… ¿es suficiente para hacer un diagnóstico? NO: el despacho es una espacio bastante artificial, donde el rol profesional -usuario deja mucho que desear. Entonces… está claro: tendremos que conocer a la gente, acercarnos a sus casas, pero como algo normal, sin ningún tipo de reparo.
Ahora es cuando entra en juego la losa: la carga asistencial probablemente esta es la razón por la que es dificil visitar tanto como nos gustaria. Os invito a probar esta técnica que llevo utilizando desde hace 5 años y que bauticé como “Visita de Bloque”. Si queréis leer una experiencia concreta, podéis leer el artículo que escribí para Trabajo Social Hoy (Editado en 2008. nº 54. pag. 45>>LEER, aunque ya no pido permiso al presidente -los del agua tampoco lo hacen, y encima tengo que poner el agua que he gastado desde el mes anterior-: ahora el cartel me lo pone el usuario ” al que me toca visitar” o bien el/la ordenanza del centro).
 
Con esta técnica, se consigue fácilmente:
  • ¡Visitar a aquella persona o familia a la que tienes que valorar, informar, etc.
  • Hacer un seguimiento (¡como odio esta palabra! parecemos vigilantes)… bueno, o lo que es lo mismo: ver cómo va alguien con quien existe intervención (por ejemplo, un mayor con ayuda a domicilio desde hace tiempo) pero no porque tengas que tramitar algo,
  • Rentabilizar tiempo profesional (de la que sales, visitas a muchas más familias)
  • Dar a conocer los Servicios Sociales en el barrio (entre personas y familias que no nos conocen: sí, toda la ciudadanía tiene un trabajador social de referencia, aunque no haga uso, igual que el médico, todos tenemos uno aunque no vayamos a verle (algunos por suerte)
  • Reforzar cercanía del TS de referencia (¿no va de eso lo de “ser de referencia”?) 
  • Conocer y potenciar apoyo mutuo y la red social.
¿Te hacen falta más razones? pues te daré una más: cumplirás con los objetivos de calidad, jeje, en mi Ayuntamiento se habla de tener como indicador el realizar 3 visitas semanales. Te digo lo mismo que con email: no esperes a que te lo diga tu jefe/a: adelántate, es todo un placer.

 
Y sí, siempre me sale algún/a compañero/a dudando de la legalidad… vamos a ver, querido/a compañero/a… si vuelves a leer el cartel, en ningún lugar pone a quién se visita ni por qué. Piensa en positivo. Si no, nunca haremos nada. Más “ilegal es hacer diagnósticos sin conocer bien a la gente, no?. ¿Es que alguien pondría reparos a un médico que pusiera un cartel similar diciendo que va a pasar a visitar a todos los hipertensos de un edificio? Al revés: nos parecería genial ¿o no?  
 
Esto, para mí, también es intervención comunitaria. A mí me funciona, y me encanta hacerlo. Llevo 5 años con ello, HE VISITADO EL 80% DE LOS EDIFICIOS DE MI ZONA Y NUNCA HE ENCONTRADO NINGÚN TIPO DE RETICENCIA NI DE PROBLEMA: al revés, gente que se te apunta para informarse (principalmente de la Ley de Dependencia), gente que te espera en la casa de su vecina para ser informada ” de la que venías…” Prueba. Hazlo una vez al mes: te llevará 2 horas como mucho. Y si lo haces, dime cómo te fué (porfa). En mi distrito ya somos varios/as.
 
Ánimo.
Nacho
 
Mi recomendación musical para hoy: de Coldplay: Paradise. Comienza diciendo “Cuando era tan solo una niña, soñaba con el mundo, pero estaba fuera de su alcance y soñaba con el paraiso cada vez que cerraba los ojos”… pues eso: no dejemos de soñar… y de ponernos a currar al abrir los ojos.
 
 
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NO SOY EL DEL GAS, SOY TU TRABAJADOR SOCIAL

12 thoughts on “NO SOY EL DEL GAS, SOY TU TRABAJADOR SOCIAL

  • 22/01/2015 a las 12:55
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    Hola, yo quiero saber algo. He pedido la ayuda de Renta Garantizada de Ciudadanía y me han dicho que vendrán a mi casa una trabajadora social para firmar los papeles. Eso porque lo hacen??? Es normal??

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    • 22/01/2015 a las 15:00
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      Buenas tardes. Dado que hablar de la RGC, entiendo que perteneces a Castilla y León. La visita a domicilio es una herramienta de acercamiento a la persona, no de inspección. Las rentas mínimas no dependen de si la casa está limpia o sucia, tranquila, de igual forma que dudo de que se haga obligatoriamente: es una herramienta (al igual que cuando un médico te levantará la camisa para auscultarte) que utilizamos para acercarnos y conocer el entorno en el que se mueve una persona. Ten en cuenta que esas rentas después llevan un diseño de intervención, es decir, un documento en el que se acuerdan objetivos, actividades, etc que te ayuden a salir de la situación en la que estás. Te invito a que intentes verlo así, recibas a la trabajadora social, y después escribas (esto es anónimo) y digas tu impresión, me encantaría lo hicieses. Gracias

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    • 23/01/2015 a las 08:51
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      Es que me comentaron que miran los armarios, y lo miran todo. Yo tengo un hijo y me dijeron que mirarían todo para ver que no hay ningún tipo de lujo o algo así me comento una amiga. No se si es cierto. Yo lujos no tengo, soy persona sin recursos económicos, y viviendo de alquiler… Pero es cierto que te lo miran todo?

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    • 23/01/2015 a las 09:06
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      En mi opinión, eso viene de las pelis. Llevo 12 años en esto. Jamás lo he hecho, y en mi centro, pongo mi mano porque nadie lo ha hecho. En algún caso en el que olía mal, o que la persona no sabía controlar los alimentos que compraba, le he pedido permiso a la persona para mirar en la nevera (comprenderás que es lógico). También si una persona pide una ayuda para comprar muebles, tengo que comprobar si lso que tiene están deteriorados, claro. Mi consejo: no hagas mucho caso a lo que se dice: comprúebalo tú misma. Yo mismo voy a casas, hay muchas personas que trabajaron y cobraron buenos sueldos, y que hoy no tienen más remedio que pedir la Renta, y en su casa conservan una tele buenísima, un coche, joyas o ciertas cosas que yo no puedo permitirme ¿ es eso razón para que no la cobre? PUES NO, claro. Eso son recursos que la gente ya sabrá cómo gestionar si necesita tirar de ellos, esa no es la tarea de un trabajador social. Sí será facilitar esa renta a quien reune los requisitos y acordar un plan de trabajo. De veras, confía en el profesional y te pido me cuentes tu experiencia por esta misma vía, estoy muy interesado. Y de nuevo, gracias por contactar.

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  • 30/03/2013 a las 11:59
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    Habiendo indagado un poco en tu blog, esta idea no nos pilla por sorpresa, pues ya la has comentado otras veces y además tienes por ahí el cartel. Tengo que decirte que de tus intervenciones he cogido ideas para adaptarlas a mi entorno, lo cual te agradezco mucho. Esta en concreto no puedo hacerla, pero sí que hago algo parecido. Yo trabajo en el ámbito rural, la mayor parte de la gente reside en viviendas unifamiliares, así que suelo acudir a los Ayuntamientos a atender las demandas y se pone un cartel con el día y hora a la que voy. En los Ayuntamientos quienes quieren que les visite lo dejan dicho, y me voy a las casas cuando termino en el Ayuntamiento (aunque esto no es posible hacerlo en todos los municipios). De todas formas en mi ámbito todo el mundo conoce los Servicios Sociales y saben de mi “existencia”, es la ventaja de los pueblos pequeños, que el boca a boca funciona perfectamente. Y otra ventaja es que la mayor parte de la gente está encantada con que vayas a su casa, no consideran que exista un “riesgo” para su intimidad, muchas veces es todo lo contario, insisten en que vayas a verles. En definitiva, Nacho, el Trabajo Social puede y debe evolucionar potenciando y actualizando herramientas clásicas.

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    • 01/04/2013 a las 06:08
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      Buenas! yo tampoco he visto nunca ningún problema, al contrario, como tú indicas, están encantadísimos de tu presencia en su casa. Es cierto que es un tipo de sistema que es más para la ciudad. En mi caso la rentabilidad es máxima, ya que en mi UTS uno de cada 3 habitantes está de ALTA en una HS activa, es decir, que es algo mucho más que aconsejable en zonas como la mía. GRACIAS por comentar!

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  • 25/03/2013 a las 11:11
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    Después de 30 años en la profesión continúo reivindicando la necesidad de defender una herramienta tan potente, singular y esencial en la intervención social, como es la visita a domicilio. Tiene ese carácter de proximidad, que constituye además, una de los principios del propio sistema de servicios sociales.
    Creo que cuándo se argumenta la excesiva cautela o reserva con frases como “se penetra en la intimidad de las personas/familias” “es mejor que el encuadre siempre sea en el despacho porque el profesional mantiene la distancia de la objetividad” creo en realidad se trata de resistencias de los profesionales y de mantener esa cuota de poder que ofrece el despacho.
    Cuando lxs TTSS tenemos claros los objetivos que persigue la visita: desde la la necesidad de empatizar con las personas/familias y/o de observar el entorno más inmediato de la convivencia familiar hasta la obligatoriedad como empleados públicos de valorar la posible desprotección de un menor, la VISITA A DOMICILIO siempre será una técnica imprescindible, irrenunciable. Lo demás son “parapetos”.

    ÁNIMO NACHO.

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  • 24/03/2013 a las 15:33
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    Agradecer siempre de antemano que se compartan experiencias..aunque en este caso tengo dudas de que pueda ser útil en otros entornos.Creo que puede comprometerse la confidencialidad ( no por la acción del ts sino por el impacto en la segunda linea de intimidad:el bloque de vecinos y eso es valido tanto para situaciones sociales como sanitarias).Si es informativa.. que diferencia hay de hacer una charla en el centro civico por ejemplo y ofrecer despues la posibilidad, si es necesario, de espacio personal? En todo caso, si funciona en tu entorno es lo que cuenta.

    Victoria Mir

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    • 24/03/2013 a las 17:17
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      Buenas! muchas gracias por comentar, eso en primer lugar. No acabo de entender lo de la confidencialidad en el impacto enla segunda linea de intimidad ¿te refieres a que el barrio sabe que alguna persona de ese edificio es usuaria?. Si es eso, hoy por hoy, con la ley de dependencia, creo que ha desarparecido eso de “van a SSSS los pobres”… mi vecina tiene SAD, y no pasa nada, es completamente normalizado… ¿ a eso te refieres? DE todas formas, no sólo es para lo informativo, está la valoración, el seguimiento de casos ya en intervención… oye, encantado de mantener esta conversacion, cuéntame…. Muchas gracias.

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  • 24/03/2013 a las 13:47
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    Me parece genial tu experiencia y tu propuesta. Estoy muy de acuerdo en todos los beneficios que tiene y creo en el potencial comunitario y de red. Hasta ahora jamás se me había pasado por la cabeza algo similar, y creo que me hubiese costado hacerlo. Enhorabuena por tu innovación en la intervención!

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